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Los fallecimientos descienden más despacio que los nuevos contagios

Pese a que baja la incidencia de casos, España no baja de los 400 decesos semanales desde finales de julio

ÁLVARO SOTO

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Imagen de archivo de la vacunación en Tarragona. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen de archivo de la vacunación en Tarragona. FOTO: ALBA MARINÉ

La nueva normalidad casi se toca con la punta de los dedos, pero las estadísticas del Ministerio de Sanidad recuerdan a diario que la Covid-19 sigue resultando, todavía hoy, devastadora. El viernes España sumaba 446 muertos por coronavirus esta semana y sufre para doblegar la curva de fallecimientos, que no baja de los 400 decesos semanales desde finales de julio, hace ya dos meses.

Aunque la actualización de datos del viernes ofreció motivos para la esperanza (Sanidad notificó en las anteriores 24 horas 44 fallecidos -igual que el 30 de julio y el 17 de septiembre-, la cifra más baja desde el 23 de julio), los guarismos semanales, pese a que registran caídas, lo hacen de una manera muy lenta, sobre todo durante septiembre.

El pico de fallecimientos por Covid-19 en la quinta ola se registró entre el 23 y 27 de agosto, cuando murieron 864 personas. Entre el 30 de ese mes y el 3 de septiembre se computaron 795 decesos y la semana siguiente, en el 6 y el 10 de septiembre, pareció que iba a producirse el punto de inflexión, con 495 fallecidos, 300 menos. Pero entre el 13 y el 17, el ministerio contabilizó 493 y en la semana que ayer terminó, 446, a una media de 64 óbitos diarios. El total de muertos desde el principio de la pandemia, con prueba positiva, se eleva ya a 86.229 personas.

La oleada de contagios en la segunda quincena de junio y en julio, que llevó la incidencia acumulada a los 701 casos el 27 de ese mes, se ha traducido en un aumento de ingresos y de muertes. Aun así, los peores datos difícilmente volverán a repetirse, sobre todo, por la extensión de la vacunación.

Además, algunos de los decesos que se registran ahora todavía corresponden a personas que se contagiaron en las oleadas anteriores y que han permanecido durante meses luchando por su vida en las unidades de cuidados intensivos, donde, no obstante, la situación ahora mismo es muy positiva.

Respecto a las muertes por Covid, una situación similar ocurre en las residencias. Tras alcanzar el pico de fallecimientos de la quinta ola entre el 2 al 9 de agosto, cuando murieron en los centros de mayores 172 personas, se produjo un descenso pronunciado en las cuatro siguientes semanas, hasta reducir los decesos en más del 50%, 80 muertes en el periodo entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre. Sin embargo, el número de óbitos apenas ha caído en la última semana con datos disponibles al quedarse en 76 entre los días 6 y 13.

En cambio, sí ha mejorado sustancialmente la estadística de contagiados en las residencias, coincidiendo con la decisión de administrar un tercer pinchazo de la vacuna a las personas que viven en ellas.

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