Una torrense confinada voluntariamente en Tenerife

Merche Escolante, natural de Torredembarra, trabaja en el sector del turismo en Tenerife

Jordi Cabré

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Merche Escolante trabaja en el sector turístico en Tenerife desde el pasado verano. Está confinada en la isla.  FOTO: cedida

Merche Escolante trabaja en el sector turístico en Tenerife desde el pasado verano. Está confinada en la isla. FOTO: cedida

Merche Escolante ha dejado de trabajar estos días. Su puesto en una empresa turística situada al sur de la isla de Tenerife ya ha cerrado forzada por la pandemia del coronavirus y ella se ha quedado en su piso para confinarse todo el día sin necesidad de subirse a la guagua (autobús) para desplazarse hasta su puesto de trabajo.

Merche es natural de Torredembarra y tiene 32 años. Hizo las maletas el pasado verano para empezar a trabajar en el archipiélago canario y aunque parezca que en una isla la vida pueda ser monótona o rutinaria más que en el continente, ella asegura que está de maravilla y que no la cambiaría por nada.

Merche Escolante. FOTO: Cedida

Merche asegura que en los 9 meses que lleva allí no ha tenido tiempo de aburrirse y ha visto desde la primera fila varios acontecimientos que le han afectado por su formación profesional o por el lugar de residencia: se ha ido a pique uno de los gigantes turísticos, el touroperador Thomas Cook, sufrió en primera persona las 9 horas sin luz en toda la isla, la calima les ha dejado hace pocas semanas la piel con una crosta de arena del Sáhara y para rematar, los primeros casos del COVID-19 de España se detectaron en la Gomera y luego llegaron a Tenerife.

El temor ha ido creciendo

«Aunque en las Islas Canarias se detectaron los primeros casos de toda España, la histeria entre la población no se había instalado hasta hace muy poco cuando la pandemia ha sido generalizada en todo el país», explica.

Merche Escolante ha sido víctima de situaciones surrealistas como sufrir en primera persona los gritos desmedidos de una mujer por pasar a pocos metros de camino a la caja de un supermercado para pagar la compra. También asegura que en todos los escenarios en los que se ha movido estas últimas semanas, con y sin confinamiento obligatorio «la gente lleva guantes siempre y que en algunos sitios escasean porque no se los quitan mientras están fuera de sus casas».

Los comentarios

Esta joven torrense admite que cuando las Canarias y especialmente por su peso turístico Tenerife fueron el foco de atención mediático de los primeros casos de coronavirus en España, «los que vivimos aquí nos sentimos señalados y ahora, por el contrario, el comentario que se oye en muchas partes de la isla es lo contrario: mira como están en la península».

Merche admite que tiene algo de morriña de su Torredembarra. Aquí viven sus padres, su hermana y su cuñado con sus dos sobrinos, un niño y una niña. Hablan a menudo y la preocupación es recíproca por el miedo a contagiarse del COVID-19. Su padre es una persona que está en los grupos de riesgo .
Merche admite que su intención es quedarse en la isla, ahora sin poder trabajar, y luego poder reanudar su trabajo. «La vuelta a casa lo dejaré para más adelante si no pasa nada», admite.

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