«Deberíamos dejar de usar el coche para uso propio»

Entrevista. La profesora de Climatología de la URV advierte que se va tarde en la transición energética y que la situación de emergencia climática se revertirá si los políticos pasan a la acción

ÒSCAR LASCORZ

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Manola Brunet es la primera mujer que preside la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial. FOTO: PERE FERRÉ

Manola Brunet es la primera mujer que preside la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial. FOTO: PERE FERRÉ

Se destaca como profesora de la Universitat Rovira i Virgili y es una de las voces más autorizadas en todo el mundo para hablar sobre el cambio climático. La catedrática en climatología Manola Brunet (Cariñena, 1955) ostenta la presidencia del comité de servicios climáticos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), encargado de monitorear el cambio climático. Brunet analiza con el Diari el estado del clima y las oportunidades que tenemos de revertir esta situación de emergencia.

¿Cuáles son las funciones de su comité?

Hacemos valoraciones anuales del estado del clima a escala global. Además, facilitamos instrumentos a los países para avanzar en el campo de la predicción subestacional, estacional y decenal. También hacemos proyecciones sobre cómo será el escenario climático en el futuro.

¿Y eso cómo se averigua?

Depende de los escenarios económicos, sociales y de desarrollo en el mundo. Si se utilizan más combustibles fósiles como base energética, las emisiones incrementan y las concentraciones de gases con efecto invernadero también.

¿Los escenarios que se proyectaban hace unos años, se están cumpliendo?

Se quedaron cortos. Se dijo que durante la década de los 20 llegaríamos a superar el grado límite de calentamiento por encima de la mediana preindustrial (+1,5º). Tanto en 2016, como en 2020, se ha acercado a los 1,3º.

¿Estamos a tiempo de revertir la situación?

Sí. Una decidida reducción a todos los niveles de los gases de efecto invernadero nos ayudaría a no desbocar el cambio climático actual. En este sentido, no veo una voluntad política clara.

España creó recientemente la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, ¿es insuficiente?

Sí. Detrás de esta ley no hay mecanismos de seguridad para asegurar su cumplimiento. Estamos yendo tarde si queremos hacer una transición clara y rápida hacia otras formas de energía.

¿Juega un papel fundamental la responsabilidad individual?

Sí, claro. La gente ya está acostumbrada a, por ejemplo, reciclar. Aunque deberíamos dar un paso más allá y dejar de usar coche propio.

¿Ni eléctricos?

La emisión de gases con efecto invernadero está más relacionada con la producción del coche que con el propio uso. Deberíamos movernos en transporte público.

Existe mucha dependencia al coche...

Esto es una cuestión de hábitos. A lo largo de la historia, la población se ha ido adaptando a diferentes hábitos.

¿Hemos exprimido demasiado los recursos de la Tierra?

Hemos vivido como nos han permitido vivir. El sistema económico actual sobreexplota los recursos finitos de nuestro planeta. Por suerte, ahora se empieza a tener en cuenta los costes ambientales.

¿Están las nuevas generaciones más concienciadas?

Sí, sin ninguna duda. Lo que me preocupa es que algunos tienen una visión pesimista del futuro. La juventud debe ser el momento más activo y optimista.

¿A qué se debe?

A la situación socioeconómica y a la medioambiental. Los políticos se han llenado la boca de palabras y promesas y luego no han llegado a implementar nada a nivel europeo.

Tras años de negacionismo con Trump, ¿la llegada de Biden se ve con buenos ojos desde la OMM?

Existe una gran alegría. Los colegas norteamericanos tuvieron que quitar la palabra ‘clima’ de alguna institución por miedo a perder la subvención. La OMM se vio muy perjudicada con Trump.

¿Son el Filomena o el Gloria ejemplos de los efectos del cambio climático?

Sí. El incremento de la emisión de gases con efecto invernadero contribuye a que la atmósfera esté más caliente y tenga más capacidad de almacenar vapor de agua. Por lo tanto, cuando llueva o nieva, lo hará con más intensidad.

¿Cómo será el clima del planeta de aquí a final de siglo?

Será un clima mucho más cálido y árido. Se intensificaran los conflictos por el agua. Mis dudas recaen sobre si podremos soportarlo, porque enterrar millones de euros en renovación de costas cada vez que hay un temporal, no es la solución.

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