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El Banco de España pide más impuestos y ajustes de gasto

Recomienda medidas como que los ERTE se compatibilicen con otro trabajo, y calcula que la actividad no se recuperará hasta el año 2022

EDURNE MARTÍNEZ

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Las empresas de transporte de personas se hallan entre los sectores más golpeados por la crisis y exigen ayudas. FOTO: PERE FERRÉ

Las empresas de transporte de personas se hallan entre los sectores más golpeados por la crisis y exigen ayudas. FOTO: PERE FERRÉ

Los sectores más afectados a nivel mundial por la crisis del coronavirus serán la hostelería, la restauración, el transporte y el ocio, según confirma el Banco de España en su Informe Anual publicado ayer. Por ello, en España la crisis hundirá más la economía que en otros países del entorno, ya que estos sectores representan el 9% del PIB en la eurozona, pero su peso en España es del 13%.

En su hoja de medidas para salir de la crisis, el Banco de España aconseja al Gobierno que elabore un plan fiscal a medio plazo con medidas de ajuste como subir los tipos reducidos del IVA y los impuestos especiales –sobre todos los medioambientales– y revisar el Impuesto de Sociedades. Todo con el objetivo de aumentar la recaudación y poder retomar la senda de crecimiento económico anterior a la pandemia. Para ello también pide que la Autoridad Fiscal (AIReF) realice una revisión del gasto público y reformar la Seguridad Social para que el sistema de pensiones sea sostenible a largo plazo.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, asegura que la política fiscal debe ser «la primera línea de defensa para luchar contra los efectos económicos de esta crisis». «Es la más adecuada para paliar la pérdida de las rentas de hogares y empresas afectados, con acciones inmediatas, focalizadas y que se acomoden a una duración incierta y heterogénea», explica.

El organismo destaca la fuerte reducción de la afiliación a la Seguridad Social de 752.000 personas entre mediados de marzo y finales de mayo. Además, una «utilización masiva» de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE, 3 millones de personas) y del cese temporal de la actividad por parte de los autónomos (1,4 millones) a finales de mayo.

El supervisor asegura que la mayor parte del ajuste en el empleo está recayendo sobre los trabajadores temporales, un colectivo mucho más amplio en España que en el resto de la UE. Por ello, sugiere favorecer la formación de los trabajadores afectados por un ERTE y permitir «en algunos casos» compaginar esta situación con un trabajo en otra empresa para «no retrasar» la vuelta al mercado laboral de los empleados de los sectores más afectados.

El gobernador explica que nuestro país tiene una tasa de paro y temporalidad «muy alta», lo que tiene un «elevadísimo coste económico y social que no nos podemos permitir». «Necesitamos políticas que aumenten la formación de nuestros desempleados y su adecuación a las demandas de las empresas. Y también un abanico de contratos laborales que repartan más equitativamente la protección de los puestos de trabajo fijos y temporales», señala.

Así, el organismo aboga a medio plazo por figuras como la de contratos con costes de despido crecientes por antigüedad y por prestar atención a modelos que combinen la acumulación por anticipado en un fondo una parte de los costes de despido (la denominada ‘mochila austriaca’) mientras el trabajador mantiene un empleo con una indemnización.

La renta mínima

La crisis financiera global dio lugar a un aumento significativo de la desigualdad de la renta salarial que la crisis de la Covid-19 está profundizando sobre los colectivos más vulnerables, lamenta el Banco de España, que alerta de que esto previsiblemente supondrá un «deterioro adicional» en los niveles de desigualdad. Así, apoya las medidas de protección al empleo y de apoyo a las rentas de los hogares porque contribuirán a reducir las vulnerabilidades. Sobre el ingreso mínimo vital recientemente aprobado en el Congreso, Hernández de Cos afirma que «las medidas de sostenimiento de rentas, junto con una agenda de reformas estructurales ambiciosa para el empleo y la productividad contribuirán a corregir el impacto social de esta crisis».

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