Más de Opinión

Opinión Editorial

El peligro de politizar la vacunación

La convocatoria electoral en Madrid tiene nerviosos a los partidos, pero deben dejar la vacuna al margen de la disputa política

Diari de Tarragona

Whatsapp

En los últimos días hemos asistido a una serie de episodios que han tenido como epicentro las vacunas contra la Covid-19 y que han contribuido a generar confusión e incertidumbre en una población que, angustiada y hastiada, lo que menos necesita es que sus dirigentes, lejos de solucionar sus problemas, se conviertan en agentes del caos. Mientras la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) estudia la posible relación de la vacuna de AstraZeneca con la aparición de trombos en algunos pacientes, Castilla y León, sin esperar a los resultados y por su cuenta y riesgo decide de repente paralizar la inoculación con este antídoto, dejando a cientos de ciudadanos que tenían cita en la cola y sin saber muy bien a qué atenerse.

Por su parte, la Comunidad de Madrid se reúne con representantes de la vacuna rusa Spútnik con vistas a garantizarse su suministro, sin tener en cuenta que la UE aún no ha validado esta vacuna, que mantiene en observación, y pasando por encima de la unidad que requiere un asunto de esta envergadura. Y, por otro lado, comparece el presidente del Gobierno para asegurar que más de la mitad de la población española estará inmunizada en julio y que cumpliremos el objetivo de tener vacunados al 70% de los españoles al final del verano.

Es verdad que la repentina convocatoria de elecciones en la Comunidad de Madrid tiene muy nerviosos a todos los partidos, pero no es menos cierto que hay ciertas cosas que, por su trascendencia, deben quedar al margen de la disputa política. Y la vacunación es una de ellas.

No es de recibo que con el virus repuntando en lo que ya se ve como una cuarta ola de la pandemia que ha vuelto a llenar unos hospitales que aún no se habían vaciado y provocado que varias comunidades hayan adoptado nuevas restricciones los políticos utilicen la vacunación como arma arrojadiza para ganar un puñado de votos. Lo que deben hacer es unir fuerzas para lograr vacunar a cuanta más gente posible en el menor tiempo. Porque no todo vale. Ni en la vida, ni en política.

Temas

Comentarios

Lea También