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Estados Unidos, ¿una futura república monárquica?

Candidato presidencial. El segundo hijo de Meghan Markle y el príncipe Harry será el octavo en la línea de sucesión británica y podría ser presidente de EEUU según la Constitución de este país

GUSTAU ALEGRET

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Ha sido una de las noticias más compartidas del pasado fin de semana. No hablo de la exculpación de Donald Trump en su segundo juicio político. Tampoco de la grave advertencia de Bill Gates por las consecuencias del cambio climático y la necesidad de hacerle frente. Ni de la toma de posesión del exdirector del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, como primer ministro de Italia. 
Hablo del anuncio de Meghan Markle y el príncipe Harry, duques de Sussex, de que esperan la llegada de su segundo hijo. El matrimonio anunció la noticia con una hermosa fotografía en blanco y negro que fue tomada por su amigo y fotógrafo, Misan Harriman. En la imagen, Harry le sonríe a Meghan, mientras ella, acostada sobre su regazo, tiene su mano sobre su panza de embarazada.
La noticia, que la pareja compartió el día de San Valentín, se hizo viral y compitió con los titulares más trascendentes del ciclo noticioso estadounidense, a la altura de un gran acontecimiento, incluidos los famosos urgentes de los medios.
No es ninguna sorpresa la fascinación con la que millones de estadounidenses ven a la realeza en general y a la británica en particular. Les hipnotiza, más en estos tiempos de crisis en los que la vida real que se conoce es en general como de un cuento de hadas. 

No es ninguna sorpresa la fascinación con la que millones de estadounidenses ven a la realeza 

Buena prueba de ello son los extraordinarios niveles de audiencia televisiva que consiguen en Estados Unidos las bodas o celebraciones que organicen o algunos discursos de la reina Isabel II.

Dentro de ese exclusivo círculo familiar de anticuadas tradiciones, Meghan Markle y Harry están ofreciendo una derivada. Se salieron por la tangente abandonando hace unos dos años sus responsabilidades reales para comenzar una nueva vida lejos del Reino Unido. Huyendo, dicen los expertos, de ese yugo real para instalarse en California. Y desde entonces, la admiración que millones les tienen ha aumentado hasta convertirlos en una de las parejas más influyentes dentro y fuera de Estados Unidos.

Les hipnotiza, más en estos tiempos de crisis en los que la vida real que se conoce es en general como de un cuento de hadas

Esa controvertida decisión de alejarse para poder ser ellos -y no lo que imponen las obligaciones reales- siempre me ha parecido muy valiente. No debió ser fácil. Pero alejarse o renunciar a las obligaciones reales es una cosa, y otra dejar de ser lo que uno es. Y el príncipe Harry es príncipe. Y sus hijos son sus hijos. Y la tradición dinástica también, lo cual quiere decir que, por consanguineidad, el segundo hijo de Harry tiene una posición en la línea de sucesión británica. Igual que Harry es el sexto en esa línea, su hijo será el octavo en la sucesión al trono del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, junto con otras quince naciones, incluido Canadá... y además podría ser presidente de Estados Unidos.
El Artículo II, Sección 1, Cláusula 5 de la Constitución de Estados Unidos define que, un candidato presidencial debe ser un ciudadano de nacimiento de los Estados Unidos además de tener al menos 35 años y haber sido residente permanente en el país durante al menos catorce años. El hijo de Megan Markle y Harry podría cumplir todos esos requisitos. 

Prueba de ello son los niveles de audiencia en este país de los discursos de la reina Isabel II

Para todos los estadounidenses, orgullosos de su país, republicanos hasta el tuétano –en el sentido de organización política– y, al mismo tiempo, amantes y admiradores de la monarquía británica, sería la unión perfecta de república monárquica.

Claro que todo lo anterior es pura especulación porque si bien sí es posible, también es altamente improbable que algo así pudiera suceder. 

Como que un excéntrico millonario y estrella de un reality show televisivo llegara a ser el cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos. 

* Periodista. Gustau Alegret es periodista, trabaja en Washington para el canal internacional de noticias NTN24.

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