Los vecinos de la zona sur de Reus denuncian abandono ante el cierre del Mercat del Carrilet

Señalan que se quedan prácticamente sin opciones para comprar producto fresco

Montse Plana

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El Carrilet es uno de los barrios que más notarán el cierre del Mercat. Los vecinos recuerdan que prácticamente no hay tiendas de producto fresco.  FOTO: Alfredo González

El Carrilet es uno de los barrios que más notarán el cierre del Mercat. Los vecinos recuerdan que prácticamente no hay tiendas de producto fresco. FOTO: Alfredo González

El reciente anuncio del cierre del Mercat del Carrilet –que se hará efectivo en julio de 2021– ha puesto en alerta a los barrios del sur de la ciudad de Reus, cercanos al mercado. Hace años que las pequeñas tiendas bajan la persiana, «y lo último que faltaba era que nos dijeran que el Mercat también cierra», exclaman con indignación un grupo de vecinas del barrio que están sentadas en una terraza de la avenida del Carrilet. «El mercado da vida. Cuando cierre, se va a quedar muerto», alertan Carmeta, Isabel, Dolors y el resto de amigas. 

De hecho, hace tiempo que desde esta zona de la ciudad se denuncia la dejadez y abandono. «En el Carrilet, por ejemplo, falta luz. Estamos a oscuras, y la limpieza va en función de la calle», detallan, a la vez que Carmeta se apresura a denunciar que donde vive ella –en la calle del Escultor Rocamora– está muy sucio. También el incivismo es una de las cuestiones más denunciadas en esta zona de la ciudad.

Recientemente, desde el barrio Mas Iglesias alertaban de los destrozos que se están produciendo ya de forma habitual, y también desde el barrio Fortuny, su presidenta, Cori Balanyà, denuncia el alto grado de incivismo. «Es cuestión de educación. Además, que esto es un pez que se muerde la cola. Si hay incivismo, la gente no querrá venir al barrio, y el barrio irá perdiendo la vida», exclama, igual que también considera que es cuestión de educar a la gente para que se consuma más producto de proximidad. «El Carrilet tiene potencial, pero falta que la ciudadanía tenga conciencia de mercado. Ahora, muchos se van a quejar, pero pocos van a comprar a las tiendas de proximidad. Únicamente la gente que es mayor y siempre ha tenido esta costumbre», detalla Balanyà, quien tacha el futuro cierre del Mercat del Carrilet como «una auténtica lástima». 

Ella conoce de primera mano las dificultades de los pequeños comercios. Sus padres tuvieron hasta tres fruterías en el barrio. Ahora están cerradas. «La llegada de los supermercados provocó el cierre progresivo de las tiendas de proximidad. Actualmente quedan muy pocos comercios de productos frescos en el barrio, pero en cambio tenemos un importante surtido de supermercados», detalla la presidenta de la Associació de Veïns del Barri Fortuny. Bajo su punto de vista, no se trata únicamente de un problema que afecte esta zona de Reus, «sino que está azotando también al centro». 

Desde el barrio Horts de Miró –al lado del Carrilet–, su presidente, Josep Lluís Nieto, explica que, por desgracia, «seguramente afectaría más el cierre de una gran superficie que el propio mercado». «Es triste, pero así es. Tenemos lo que nos merecemos. Es la demanda de la sociedad», dice. Igual que Cori Balanyà, Nieto señala que falta conciencia de mercado y apuesta para que desde el Ayuntamiento se desarrollen más actividades didácticas relacionadas con el producto fresco para incentivar que la gente vaya más a los mercados.

«¿Dónde se tiene que firmar?»

El grupo de vecinas de la terraza de la avenida del Carrilet son el perfil mayoritario de la clientela del mercado: mujeres de edad avanzada que, ahora, se encuentran desamparadas ante su inminente cierre. «¿Cómo iremos al Mercat Central? Tendremos que coger el bus. Pero la cuestión es que si ahora tenemos este servicio aquí al lado de casa, ¿por qué tenemos que perderlo? Se tiene que trabajar y velar para la comodidad de la ciudadanía», esgrimen. Están tan indignadas con esta decisión, que dicen que firmarán donde sea necesario para que no se cierra el mercado. «Si hay recogida de firmas, seremos las primeras. Nos afecta de pleno», dicen.

A pocos metros, Isabel, vecina del barrio la Pastoreta, y Fina, del Carrilet, denuncian la poca oferta de tiendas de productos frescos en sus respectivas zonas. Dicen no ser clientas habituales del Mercat, «pero es una importante pérdida». En el caso concreto del Carrilet, Fina detalla que «no queda ni una pescadería». No obstante, ambas indican que, a pesar de que la gente se queje, «si cierran es porque hay poca clientela».

El Mercat del Carrilet también da servicio a otros barrios, como es el caso de Mas Iglesias. Jordi Balust –vecino– denuncia la dejadez que sufre esta zona de la capital del Baix Camp. «Esto es ya la gota que colma el vaso», dice Balust, quien también denuncia el mal estado de la estación de autobuses, situada justamente al lado del mercado. «Han invertido un montón de dinero en arreglar la estación, y la verdad es que no se nota nada. Está en las mismas pésimas condiciones de siempre», señala. Este vecino de Mas Iglesias no entiende cómo se ha dejado morir toda la zona sur de Reus. «Es la puerta de entrada para los turistas de la Costa Daurada. Llegan aquí con el bus y se encuentran este panorama. Una estación en malas condiciones y un mercado prácticamente vacío y que ahora cerrará», describe. Bajo su punto de vista, se podrían hacer muchas cosas para revitalizar esta zona, con la excusa que es la puerta de entrada del turismo. «Se tiene que dar una buena imagen y, si se hace bien y se invirtiera en el mercado, quizás los turistas también consumirían. Es cuestión de voluntad», opina.

Un 75% de paradas vacías

Cabe recordar que fue el miércoles pasado cuando el gobierno de Reus anunció el cierre del Mercat del Carrilet en julio de 2021. Se justificó alegando que el equipamiento no es rentable, con el 75% de las paradas vacías. Además, la propuesta que había encima la mesa era encontrar un supermercado que encabezase la remodelación del mercado. Tras distintos contactos sin éxito, el Ayuntamiento decidió abandonar.

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