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Reus ha perdido al menos 1.700 plazas de aparcamiento gratuito en cinco años

Las zonas han pasado a ser reguladas o bien adecuadas para dar preferencia al peatón y a la movilidad sostenible

JORDINA SALVAT

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Las zonas gratuitas son cada vez más escasas en el centro. FOTO: Alfredo González

Las zonas gratuitas son cada vez más escasas en el centro. FOTO: Alfredo González

«Aparcar en Reus es fácil… pagando». Así lo valora Alba Saiz, vecina del barrio del Mercat Central. «Si lo tienes asumido, es comodísimo y no resulta caro, pero estacionar tu coche sin rascarse el bolsillo es un reto diario». Alba creció en una casa cerca de la calle Ample y se ha movido toda su vida entre los dos barrios: «Antes encontrabas sitio al cabo de un par de vueltas, ahora es casi todo zona azul. Trabajo en Tarragona y tener hueco al volver es misión imposible».

Actualmente, en la ciudad hay nueve zonas de parking alternativo que suman un total de 1.300 plazas de estacionamiento gratuito. Estamos hablando, en este caso, de solares habilitados como parkings, como el de delante del Institut Escola Pi del Burgar (200 plazas), el de la avenida de Països Catalans (275) o el de la avenida Marià Fortuny con el Camí de Valls (583 plazas).

Sin embargo, en 2015 Reus tenía 3.000 plazas de aparcamiento alternativo, por lo que en cinco años se han perdido al menos 1.700 plazas gratuitas. Cabe indicar que estos datos son aproximados, ya que tan solo se refieren a las plazas gratuitas que hay en este tipo de solares habilitados como parking, dado que, a pesar de las peticiones, el Diari no ha podido conocer cuántas calles de la ciudad, a día de hoy, siguen teniendo zona blanca.

La tarifa de 4€ al día en los parkings subterráneos es aplaudida por visitantes y comerciantes

Varios reusenses de barrios del centro lamentan la poca disponibilidad de zona blanca. Otro ejemplo es Manel Barroso, quien tiene un negocio en el barrio Ample y critica que desde hace cinco años «hemos tenido que asumir el coste de un parking privado porque se han eliminado todas las plazas en el barrio».

¿Cómo se explica este cambio a nivel de oferta? Desde dos puntos claves. Primero, el nuevo modelo urbanístico de la ciudad. Tal y como indican fuentes municipales, en los últimos años se han hecho reformas en varias calles en las que se han quitado plazas de aparcamiento para ampliar aceras y dar más preferencia a los peatones ante los vehículos, «en definitiva, apostar por una movilidad más sostenible». Ejemplo de ello sería la remodelación del ‘tomb de ravals’ donde se quitaron plazas blancas cuando se limitó el horario de acceso de vehículos de logística a la plaza del Mercadal. Algunas de ellas fueron sustituidas por plazas de carga y descarga.

Por otro lado, algunas zonas han sido sustituidas por áreas reguladas. Es el caso de la zona del Hospital, donde en diciembre de 2019 se inauguró un área de aparcamiento de superficie con capacidad para 320 vehículos y un precio de 2 euros al día de las 8 a las 20 horas.

Actualmente Reus tiene 7.520 plazas de aparcamiento. Un 58,51% de ellas (4.400) en parkings subterráneos municipales. Las demás se distribuyen con las ya mencionadas 1.300 plazas de parkings alternativos (gratuitos); las 700 de zona azul (corta duración) y las 1.100 de las áreas de aparcamiento de superficie de zona azul. La última ampliación fue la de la calle Sant Francesc, en el barrio del Carme, con 131 plazas y un máximo de tiquet de 4 horas.

Pagar a un precio competitivo

Desde la otra cara de la moneda, la apuesta municipal por los parkings subterráneos es aplaudida desde los comercios y visitantes, que consideran que dan un servicio que garantiza disponibilidad y un precio competitivo. Así lo indica Bibiana Tell, una riudomense que opina que «las tarifas (4 euros al día) son muy asequibles y la distribución permite llegar a cualquier punto de Reus en menos de diez minutos».

Actualmente hay 10 equipamientos de este tipo distribuidos en toda la ciudad. Aunque la última construcción fue la del Mercat del Carrilet, inaugurado hace una década, la red de parkings municipales subterráneos se ha ido ampliando en los últimos años dado que Reus Mobilitat i Serveis ha pasado a gestionar los equipamientos de La Fira Centre Comercial, el del Hospital y el Tecnoparc. Maria del Carme suele venir a Reus a comprar y atribuye el éxito comercial, en parte, a la «buena oferta» de aparcamiento: «Lo mejor es que entras sabiendo que pagarás 4€ y te quedas tranquila. No tienes que estar pendiente de la zona azul. En la calle, la multa la pagas seguro». Además, señala que si no quiere pagar, «en las afueras sí hay zona blanca y Reus es una ciudad que permite llegar andando hasta el centro en poco tiempo».

Los comerciantes también insisten en la comodidad que suponen los parkings subterráneos: «Muchos clientes nos dicen que prefieren venir aquí que ir a Tarragona porque aparcar a buen precio es más fácil», señala Gabriela, que regenta un restaurante en el barrio Niloga. Sin embargo, esta reusense vecina del barrio de la Pastoreta indica que a nivel particular «siempre tengo dificultades a la hora de encontrar plaza cerca de casa sin pagar», por lo que prefiere ir a pie cada día a trabajar: «No me parece mal, pero tengo familiares que no quieren venir nunca a Reus porque dicen que nunca encuentran sitio».

La contradice Joana Abel, afincada en Reus desde hace cuatro años pero originaria de Salamanca y que considera que aparcar en las afueras es muy fácil: «La zona de Mas Iglesias o de la Renfe es gratuita y en un momento te plantas en el centro». En ese aspecto, defiende la regulación de los aparcamientos y, sobre todo, la apuesta por los parkings subterráneos: «Se necesita movimiento y rotación de vehículos, ya que hay coches que se tiran meses en una plaza pública. Los aparcamientos subterráneos permiten esto y ofrecen ir directos a un sitio sin dar vueltas contaminando la ciudad».

Futuro: más plazas subterráneas

El consistorio estudia la construcción de tres nuevos parkings municipales subterráneos, todos ellos vinculados a distintos proyectos. Uno de ellos se ubicará en la actual área de la Riera Miró y será parte del proyecto Hispania, que contempla la construcción de viviendas. Esto supondrá perder 180 plazas de zona azul a cambio de 400 nuevas plazas de la tarifa de máximo 4€.

Otro irá de la mano de la remodelación de la calle Ample y del Passeig Mata, donde también se pretende construir un equipamiento de aparcamiento municipal subterráneo con 400 plazas. La incógnita, aquí, es conocer si esto implicaría la pérdida de la zona blanca en el entorno del paseo y la zona de la calle Ample, algo que los vecinos y usuarios de la estación Renfe no quieren que ocurra en ningún caso: «Prefiero que el paseo quede como está y seguir teniendo opciones de aparcar gratis», indica Manel Barroso. Por último, el tercer parking subterráneo se prevé construir en el barrio del Carme, concretamente en la actual área de Sant Benet, donde actualmente hay 131 plazas azules, espacio en el que se espera que también se construya el desdoblamiento del CAP Sant Pere.

En este caso, Reus ganaría más de 800 plazas de aparcamiento subterráneo de tarifa fija a 4€ al día y, a cambio, perdería, por lo menos, 311 plazas de zona azul, a las que cabe añadir las 50 que se eliminarán en la zona de delante de la biblioteca Xavier Amorós, dado que el traslado de las paradas de buses interurbanos a la calle Doctor Frías supondrán la eliminación de las 42 de la propia calle y ocho de la área de estacionamiento Riudoms.

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