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Reus Sociedad

Todo un bloque de pisos del barrio Fortuny, a oscuras desde hace diez días

La instalación eléctrica del edificio se quemó a causa de una sobrecarga. Una decena de familias se han visto afectadas e incluso algunas han tenido que abandonar su vivienda

Salvat Jordina

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Andrei Agaci lavándose las manos iluminado por dos velas. El bloque de pisos dónde vive no tiene luz desde hace diez días. FOTO: A. GONZÁLEZ

Andrei Agaci lavándose las manos iluminado por dos velas. El bloque de pisos dónde vive no tiene luz desde hace diez días. FOTO: A. GONZÁLEZ

Preparativos de la cena de Reyes, congelados y todo tipo de comida. A esto hay que sumarle los daños a los electrodomésticos, bombillas y ordenadores. Estas son algunas de las consecuencias de la sobrecarga eléctrica que sufrió el bloque número diez de la calle Pi i Margall del barrio Fortuny de Reus. 

La noche del 4 de enero, Luís Martín estaba jugando a la videoconsola con sus amigos en su casa, en la cuarta planta del bloque, cuando un apagón le hizo abrir la puerta principal de su casa para comprobar que pasaba. Fue entonces cuando le invadió el humo. Comprobó que procedía de la sala de los contadores eléctricos, dónde había un incendio y avisó a todos los vecinos. Varias dotaciones de los Bombers de la Generalitat y los Mossos d’Esquadra se desplazaron hasta el lugar de los hechos. Desde entonces, las ocho familias del bloque de pisos viven a oscuras.

Han pasado diez días y los vecinos no se explican cómo puede ser que aún no se haya reparado el problema y viven en condiciones precarias. «Hay cuatro familias que han decidido irse. Tenían todo por electricidad y no podían ni ducharse con agua caliente», explica Andrei Agoci, vecino del bloque. Sin embargo, otros, como sus padres, una señora del segundo en silla de ruedas y el propio presidente de la comunidad han tenido que quedarse y se las apañan como pueden.

«Lo poco que he cobrado me lo he gastado en bombonas de butano para al menos, poder dormir caliente», explica Luís. Él llegó nuevo al edificio hace medio mes y tan solo ha tenido luz durante cinco días. «Me compre todos los electrodomésticos nuevos, pero aún no se cuantos han sobrevivido al apagón», apunta.

Vacío de responsabilidades

«No entiendo cómo pueden dejarnos tanto tiempo así», denuncia Andrei. Desde el incidente, han pasado hasta tres instaladores eléctricos que no han querido asumir la reparación. Fruto de lo que habría sido una sobrecarga en la caja general de protecciones, la totalidad de los contadores están quemados y todo el sistema eléctrico se ha visto dañado.

Desde Endesa apuntan que la avería es responsabilidad de los clientes de la finca porque ha ocurrido en una instalación interna. Aseguran que ellos ya han cambiado la parte que afectó a su compañía y que ahora restan a la espera de que se les facilite un certificado conforme la instalación eléctrica esta reconstruida y en buen estado para poder volver a ofrecerles suministro.

Por su parte, los dos instaladores que ayer estaban trabajando en la reparación explican es muy complicada porque se quemaron todos los fusibles. A falta del informe final, ellos creen que la sobrecarga que provocó el incendio podría darse por la antigüedad de la instalación de un edificio que roza los 50 años.

La administradora de la comunidad lleva desde el mismo día del incendio haciendo gestiones para que la situación se resuelva cuanto antes. «Estamos desesperados, porque se pasan la pelota de unos a otros», explican. Finalmente, la aseguradora cubrirá parte del coste de la reparación de la instalación eléctrica, pero no saben hasta qué punto.

Mañana, miércoles, los vecinos del bloque deberían recuperar el suministro eléctrico, sin embargo, Andrei no se fía: «esto nos lo llevan diciendo desde el día siete y mira, nada».

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