El Ayuntamiento de Tarragona adjudicará el martes la urbanización del entorno de Ten Brinke

El Saló de Plens aprobará la próxima semana encargar las obras a la UTE Comsa-Rogasa por un importe de 13,8 millones de euros

Octavi Saumell

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Imagen de archivo del entorno en el que se ubicará la futura gran superficie de Ten Brinke, en Campclar. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen de archivo del entorno en el que se ubicará la futura gran superficie de Ten Brinke, en Campclar. FOTO: ALBA MARINÉ

El Saló de Plens del Ayuntamiento de Tarragona dará luz verde este martes a la adjudicación de las obras para urbanizar el Pla Parcial 10, que es la zona situada entre el Anillo Mediterráneo de Campclar y la T-11 donde está previsto que se implante la superficie comercial de Ten Brinke. El pleno, que se iniciará a partir de las 9.30 horas, realizará formalmente el encargo a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Comsa-Rogasa por un importe de 13,8 millones de euros.

La oferta de esta unión empresarial ha sido la ganadora del proceso tras proponer una mejora de la canalización del Pou de la Boella, así como de garantizar una ampliación del plazo de garantía previsto inicialmente en la licitación. Asimismo, la adjudicataria también ha incrementado el plazo para la posterior conservación y mantenimiento de la zona verde del plan parcial, así como la vigilancia posterior cuando finalicen las actuaciones, que será de 24 horas al día durante dos años.

La actuación que se llevará a cabo comprende una superficie unos 68.000 metros cuadrados y el calendario de obras será, como máximo, de quince meses, por lo que se espera que la actuación –que será dirigida por los servicios técnicos del Servei Municipal de l’Habitatge (Smhausa)– pueda estar lista a mediados de 2021. En estos terrenos está previsto que se construyan unas 1.200 viviendas, de las cuales unas 400 serán de protección oficial.

Recurso de Dragados

El acuerdo que se aprobará en el Saló de Plens llega después del recurso que presentó recientemente la compañía Dragados contra la resolución del pasado mes de agosto, ya que alegó que se le había puntuado a la baja y reclamó doce puntos más para su oferta. Esta situación es la que ha acabando retrasando la adjudicación definitiva, que sustituye la que se realizó en octubre de 2017 a favor, precisamente, de Dragados por un valor de 10,3 millones de euros. La no llegada de Ikea, con la demora y los cambios que comportó obligó a revisar los números, por lo que tuvo que convocarse un nuevo concurso.

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