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PSC, Cs y PP temen que Ricomà paralice la nueva Savinosa en Tarragona

«Había consenso». Las tres formaciones recuerdan que la propuesta de la Diputació fue avalada «por todas las formaciones menos la CUP»

Octavi Saumell

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Imagen aérea del entorno del antiguo preventorio de la Savinosa, que está cerrado desde hace casi medio siglo. FOTO: PERE FERRÉ

Imagen aérea del entorno del antiguo preventorio de la Savinosa, que está cerrado desde hace casi medio siglo. FOTO: PERE FERRÉ

Los partidos de la oposición –es decir, los que votaron «no» al presupuesto municipal el pasado 20 de diciembre– temen «lo peor» para el futuro de la Savinosa. Así lo aseguran PSC, Ciutadans y PP, tras conocer la voluntad del equipo de gobierno (ERC-Comuns) por «renegociar» la propuesta que el pasado mes de febrero presentó la Diputació de Tarragona para modificar el POUM y poder ampliar, de esta manera, los usos urbanísticos permitidos en la finca, que está abandonada y sin ningún tipo de uso desde hace casi medio siglo.

Especialmente crítico se muestra el líder socialista, el exalcalde Josep Fèlix Ballesteros, quien durante un lustro lideró junto al expresidente provincial Josep Poblet (CiU) el proceso para desbloquear la situación en la que se encuentra el antiguo preventorio. El ahora edil en la oposición del Saló de Plens firmó en diciembre de 2013 un protocolo con Poblet y el Col·legi d’Arquitectes para arrancar una tramitación que finalizó el pasado mes de febrero, con la propuesta urbanística que la Diputació presentó al Ayuntamiento tras llevar a cabo un concurso de ideas –en el que se presentaron 25 despachos– y que derivó en el proyecto elaborado por la ganadora del proceso: Fuses, Viader y Mansilla, que ahora el Consistorio quiere «mejorar» para «preservar el valor natural y paisajístico».

El trabajo de este despacho –que propone usos múltiples en la finca como la actividad administrativa, educativa, universitaria, de parque tecnológico, deportiva, residencia colectiva, cultural, ocio, sanitaria-asistencial, religiosa, servicios funerarios y de equipamientos histórico-artísticos– fue avalada hace once meses por el pleno del Passeig de Sant Antoni con la única oposición de la CUP, según recuerda Ballesteros. «Había un acuerdo político. Y Pau Ricomà era entonces el portavoz de ERC en la Diputació», indica el político del PSC.

De hecho, en el acta del pleno del 8 de febrero de 2019 se recoge que el ahora alcalde afirmó, en referencia a la propuesta que ahora su propio gobierno quiere renegociar, que «no votamos 7.000 veces que sí porqué parece que solo se contabiliza una vez, pero sí que votamos con una absoluta convicción y responsabilidad». Asimismo, hace once meses –a solo tres para las Elecciones Municipales– Ricomà justificó su postura a favor de la petición para modificar el POUM para «dar una solución a una gran ruina de la ciudad».

Y en referencia al hecho de reservar 8.000 metros cuadrados –de los 24.000 constructivos previstos– para un recinto hotelero, el líder republicano aseguró que «si este es el gran peligro, sinceramente el riesgo es bienvenido, ya que en la ciudad de Tarragona no vamos precisamente sobrados de establecimientos con capacidad para atraer turismo de nivel adquisitivo».

«No hagamos el tonto»

Por todo ello, ahora Ballesteros advierte de que «si empezamos a hacer el tonto, no habrá Savinosa. Es lo mismo que hizo Nadal con Mariné hace treinta años. No podemos repetir la historia ni reinventar la ciudad cada semana», critica el líder socialista.

Asimismo, desde el PSC se vería con buenos ojos «introducir matizaciones si se cree oportuno», si bien se pone en duda esta posibilidad, ya que «antes de presentar la propuesta se configuró una comisión técnica mixta entre funcionarios municipales y de la Diputació para elaborar el documento», en un trabajo conjunto «que se reunió en un mínimo de doce ocasiones», añade el exalcalde entre 2007 y 2019, quien se muestra «sorprendido» por un posicionamiento del ejecutivo de la Plaça de la Font que teme que «pueda paralizar» sine die la modificación urbanística.

En la misma linea se expresa el portavoz de Ciutadans, Rubén Viñuales, quien también es diputado provincial. «ERC y el señor Ricomà votaron a favor en la Diputació de un proyecto que protege ampliamente todo el entorno de sabinas y el camino de ronda y que obliga –asimismo– a todo aquél que quiera hacer algo allí a crear un apeadero del tren y un parking». El representante de la formación naranja critica la «incoherencia» del ahora alcalde y lamenta que, con el paso anunciado por parte del gobierno municipal, «ya se intuye el final, que no es otro que paralizar, aparcar y tener la Savinosa como está ahora unos cuantos años más. Es lamentable».

De forma muy parecida opina el portavoz del PP, José Luis Martín, quien durante el pasado mandato ocupó un escaño también en la institución supracomarcal. «Todos los partidos excepto la CUP llegamos a un acuerdo del que Ricomà fue defensor, según se constata en el acta del pleno», reitera el político del partido conservador, quien considera que la postura del equipo de gobierno tarraconense supondrá una «paralización» del proyecto que provocará que el emplazamiento «siga cerrado». Por ello, el pasado mes de septiembre el PP presentó una moción en la que instaba al pleno municipal a votar a favor de «modificar el POUM para hacer realidad el uso hotelero del espacio» y a «liderar, como administración pública interesada en la regeneración y recuperación de dicho espacio, la atracción de proyectos hoteleros de gamma alta». La propuesta se aprobó con los votos a favor de PSC, Ciutadans y PP; las abstenciones de ERC y En Comú Podem; y el rechazo de Junts per Tarragona y de la CUP.

JxTGN y CUP se desmarcan

Como ya hicieran en la moción de hace cuatro meses en la Plaça de la Font, los grupos municipales de Junts per Tarragona y de la CUP enfatizan su rechazo al proyecto que fue avalado por el pleno de la administración provincial. Especialmente significativo es el caso de los neoconvergentes, que muestran frialdad con el proyecto pese a que su formación lideró el proceso en la Diputació.

«Hemos llegado a la conclusión de que queremos un proyecto para la ciudadanía, que sea de interés estrictamente público. Estamos agotados de no poder acceder al espacio durante generaciones, ya que hemos sido testigos de numerosos proyectos que no han visto nunca la luz», afirma el portavoz municipal de Junts per Tarragona. Dídac Nadal, quien considera que «en caso de que no haya una inversión para esta finalidad, apostamos por abrir el espacio como una ampliación de la Anella Verda, preservando el catálogo arquitectónico». De esta forma, Nadal se desmarca de la posibilidad de abrir la puerta a la iniciativa privada.

Finalmente, la CUP reitera su oposición al plan para que los 68.000 metros cuadrados cuenten con inversión privada. «No compartimos en absoluto la modificación del POUM para permitir el uso hotelero. El antiguo preventorio debe desencallarse, pero para que tenga un uso público relacionado con la preservación y la educación sobre nuestro entorno natural litoral», afirma la portavoz cupaire, Laia Estrada. Por ello, desde la formación anticapitalista se «insta» al alcalde Pau Ricomà y a la presidenta de la Diputació, Noemí Llauradó, «a escuchar a las entidades ecologistas y no dar continuidad a la idea de Poblet y Ballesteros».

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