Tarragona supera las muertes por Covid-19 de la primera ola

Las 13 defunciones del martes muestran el drama de la tercera ola. Los fallecidos se duplican en la provincia tras las fiestas navideñas

Raúl Cosano

Whatsapp
Las 13 defunciones del martes muestran el drama de la tercera ola. Los fallecidos se duplican en la provincia tras las fiestas navideñas. Foto: EFE

Las 13 defunciones del martes muestran el drama de la tercera ola. Los fallecidos se duplican en la provincia tras las fiestas navideñas. Foto: EFE

La provincia sumó este martes 13 nuevas defunciones, un dato alarmante, a la altura de algunos de los días más funestos de la primera oleada y que muestra claramente el impacto de la tercera, provocada en buena parte por las reuniones de las fiestas navideñas y anunciada por expertos y por las propias autoridades sanitarias. Los muertos de estas últimas semanas han provocado que en las comarcas tarraconenses se superen los decesos de aquella primera oleada, que mostraron picos inauditos de fallecimientos por Covid-19.

Aquella inercia fatal acabó a partir de mayo, pero desde entonces el número de personas que han perdido la vida a manos del SARS-CoV-2 no ha dejado de aumentar, en un goteo constante, con una punta en el mes de noviembre, en la segunda ola y una nueva cresta, en la que estamos todavía, sin cénit a la vista. Aunque en muchos más meses, el número de defunciones ya es mayor que en aquella primavera con duro confinamiento domiciliario y hospitales saturados.

Las celebraciones disparan los decesos en el Camp y el Ebre: de 23 en una semana a 47

Desde mediados de marzo de 2020 hasta finales de mayo, cuando acabó aquella primera ola, el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre registraron 451 muertes por coronavirus. Desde junio y hasta la fecha se han registrado 477; la comparativa muestra que el reguero de pérdidas humanas ha seguido imparable, no de forma tan brusca, abultada y llamativa, pero sí continuadamente. Atrás queda un verano relativamente tranquilo, con una baja mortalidad durante muchas semanas, hasta que la situación epidemiológica y sanitaria comenzó a complicarse a mediados de octubre.

El doble de fallecimientos

Desde entonces, prácticamente se ha encabalgado la segunda ola con esta tercera, sin apenas tiempo de respiro entre un envite y otro del virus. Sin embargo, es ahora cuando se vive un impacto más duro. Las muertes prácticamente se han duplicado: de las 23 en la semana de fiestas, a partir del día 25 diciembre, a las 47 registradas al inicio de año, a partir del 1 de enero de 2021, alcanzando cifras similares a las de la segunda ola, muy inferiores, eso sí, a las de la primera, marcada por el desborde de los servicios sanitarios, que ahora están mucho mejor preparados.

«Si la evolución de casos asusta, aún más la de defunciones. Nos acercamos al pico de noviembre rapidísimamente»

La mortalidad, incluyendo todo tipo de causas, subió en Tarragona un 12% en relación con la media de los últimos años, según el índice experimental ofrecido por el INE. Las celebraciones por las fiestas, combinadas con que enero es, con diferencia, el mes de más mortalidad, muestran que la pandemia afronta un momento crítico.

Roger Guimerà, profesor de Ciencias Experimentales y Matemáticas en la URV, advierte: «Si la evolución de casos asusta, el número de defunciones aún más. Ya hace tiempo que no detectamos, ni de lejos, la mayoría de casos y parece que la tendencia es a peor. El número de defunciones en todos los grupos de edad se acerca rapidísimamente al pico de noviembre». La semana pasada, Àlex Arenas, catedrático de Física en la URV y experto en la modelización de epidemias, avisaba también: «Estamos por encima de los valores que predijimos en diciembre. Vamos a peor, vamos directamente hacia el tsunami».

Arenas, muy crítico con las decisiones del Govern (las tildó de «tardías e insuficientes»), añadía: «Como no habéis querido escuchar a la ciencia, ahora solo puedo dar un consejo: preparémonos psicológicamente para un golpe muy fuerte a la salud, a la economía y a la educación». Los expertos reiteraron que la Navidad debería celebrarse exclusivamente entre convivientes para evitar una proliferación del virus durante las comidas y las cenas.

Las cifras de mortalidad pero también de ingresos y contagios en Tarragona se disparan estos días por el impacto del segundo tramo de Navidad

Incremento de casos

Los fallecidos son el desenlace final de las complicaciones epidemiológicas que se vienen registrando desde los últimos días del mes pasado. Al aluvión de diagnósticos de casos en la atención primaria, le sigue después el incremento de las hospitalizaciones y la presión sanitaria, luego el aumento de la ocupación de las UCI y, por último, el crecimiento de los fallecidos. El 41% de muertes en la provincia se han producido en residencias, según los datos acumulados del Departament de Salut.

«Nos encontramos por encima de los valores que predijimos en diciembre. Vamos a peor, directamente hacia el tsunami»

La situación, en global, es más que preocupante, más allá de esa mortalidad ‘in crescendo’. Estos días se asiste al impacto del segundo tramo de la Navidad, el que incluye una celebración clave como es Nochevieja. El notorio incremento de casos notificado ayer es sintomático: 652, con 448 en el Camp de Tarragona y 204 en el Ebre. Estas cifras auguran que los ingresados seguirán creciendo, porque una parte de esos positivos por coronavirus verán cómo se complica su estado de salud. Está por ver, en los próximos días, cuál es el beneficio de las nuevas restricciones de movilidad y cierre de establecimientos que entraron en vigor la semana pasada y que deberían contribuir a aplanar la curva de contagios.

Solo la velocidad de difusión, la llamada Rt, dio un respiro ayer. El resto de barómetros epidemiológicos empeoraron, con especial atención a las hospitalizaciones. Hay 325 personas ingresadas en la provincia, 17 más que en las 24 horas previas. El número de pacientes en UCI también crece, en concreto en cinco personas, tres en el Camp y dos en el Ebre.

Un total de 55 personas enfermas de Covid-19 permanecen en cuidados intensivos. Continúa creciendo la tasa de positividad –porcentaje de pruebas positivas respecto al total de realizadas–, lo que indica que tanto en el Camp de Tarragona como en las Terres de l’Ebre se han perdido por completo las cadenas de contagio.

Temas

Comentarios

Lea También